Notas
Animate al Cabernet Franc
Descubrí por qué este tinto ha pasado de ser en Argentina una cepa olvidada a una estrella en ascenso
B
Bonvino Feb 12, 2026 · 4 min read
Mendoza se posiciona como el Corazón del Cabernet Franc, con una superficie cultivada de casi el 80% del total nacional.
Si el Malbec es nuestro embajador indiscutido, el Cabernet Franc es ese invitado que llegó a la fiesta tarde pero se terminó robando todas las miradas. En los últimos años, esta cepa pasó de ser un componente de "mezcla" a convertirse en la estrella de las cartas de vinos y en el favorito de quienes buscan algo diferente, elegante y, sobre todo, fresco.
"No es solo una percepción; los números lo avalan: en la última década, la superficie de Cabernet Franc en Argentina creció más de un 130%"
¿Qué significa esto? Que los productores encontraron en nuestro país un lugar donde esta uva —originaria de Francia— se expresa con una calidad que compite mano a mano con los mejores del mundo.
Habiendo logrado los míticos "100 puntos" de la crítica internacional, algo que antes parecía reservado exclusivamente para el Malbec.
Habiendo logrado los míticos "100 puntos" de la crítica internacional, algo que antes parecía reservado exclusivamente para el Malbec.
El Cabernet Franc en Argentina, es consumido por quienes buscan alternativas al Malbec
Lo fascinante de esta uva es cómo cambia según dónde crezca. En Mendoza, especialmente en las zonas altas y frías del Valle de Uco, se vuelve eléctrico, mineral y muy elegante. En cambio, si probás uno de los Valles Calchaquíes o del Norte, vas a encontrar un vino con más cuerpo, más especiado y con una potencia que refleja el sol de la montaña.
Conclusión: ¿Vale la pena el cambio?
Definitivamente, sí.
El Cabernet Franc argentino hoy representa la vanguardia. Es un vino que demuestra que Argentina tiene mucho más para ofrecer además de su cepa insignia. Es moderno, es internacional y, sobre todo, es delicioso.
Ideal para quienes quieren vinos con carácter pero sin asperezas, con historia y con futuro.
La próxima vez que estés eligiendo vinos, buscá este nombre. No solo vas a estar probando una tendencia mundial, sino que vas a descubrir por qué tantos dicen que el Franc es el futuro del tinto argentino.
Conclusión: ¿Vale la pena el cambio?
Definitivamente, sí.
El Cabernet Franc argentino hoy representa la vanguardia. Es un vino que demuestra que Argentina tiene mucho más para ofrecer además de su cepa insignia. Es moderno, es internacional y, sobre todo, es delicioso.
Ideal para quienes quieren vinos con carácter pero sin asperezas, con historia y con futuro.
La próxima vez que estés eligiendo vinos, buscá este nombre. No solo vas a estar probando una tendencia mundial, sino que vas a descubrir por qué tantos dicen que el Franc es el futuro del tinto argentino.
Para ir descorchando...

Uco Deus
Uco Deus Wines. Altamira. Mendoza
Un vino elegante y complejo. Criado en ánforas, bajo una filosofía de mínima intervención. Un tinto de carácter voluptuoso y mineral que conecta la tradición de Altamira con el paladar moderno.
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Almandino
Bodega Dal Borgo. Animaná, Salta
Con Francia en su genética y Animaná en su expresión, este tinto nace al pie de las Sierras de Quilmes, a 1700 metros de altura, rodeado de montañas. Un vino elegante y equilibrado, especial para compartir con amigos o familia en una ocasión especial.
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Contador de Estrellas
Absurdo Wines. Tupungato, Mendoza
Carácter, firmeza y elegancia definen a este Cabernet Franc, concebido con una mínima intervención para expresar con autenticidad su terruño. Una versión más descontracturada y versátil, ideal para disfrutar en cualquier momento y lugar, sin perder identidad ni profundidad.
VER →¡Salud! Hasta el próximo descorche. Gracias por acompañarnos en este recorrido.
