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RECETA

Llego el invierno... llego Glühwein

Te enseñamos a preparar esta bebida de origen europeo, donde se toma en los fríos meses de noviembre y diciembre.
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Bonvino Jul 21, 2026 · 4 min read
Aunque en algunas regiones costeras del Báltico se elabora con vino blanco, la tradición indica usar un buen vino tinto  con cuerpo y perfil frutal
"Comenzó el invierno, y los días fríos se hacen sentir. Nada mejor que preparar una bebida para entrar en calor."

En Alemania saben de frío y por eso es costumbre preparar para esos días una especie de licor al que llaman “Glühwein”.

El vino caliente especiado es una bebida típica de muchos países y, aunque es tradición beberla en Navidad, se consume durante todo el invierno. En Inglaterra se conoce como Mulled o Hot Wine, en Alemania como Glühwein y en los países escandinavos como Glögg con pequeñas diferencias entre ellos.
Para un buen “Glühwein” se necesita un buen vino con cuerpo y de aroma afrutado, sea tinto o blanco. En Alemania se prefiere el vino tinto, aunque en la parte del Mar del Norte y del Báltico, también se usa el vino blanco. A partir de ahí comienza un festival de especias que dan al “Glühwein” su característico sabor. Canela, clavo de olor, cáscara de naranja, limón y cardamomo... son algunos de los ingredientes que calientan los helados cuerpos de los teutones. 

El Glühwein es una bebida tradicional de otoño-invierno en países como Alemania, Suiza y Austria, siendo especialmente popular durante la temporada navideña

Pero lejos de extendernos con presentaciones, hoy te enseñamos cómo preparar esta típica bebida germana para que puedas hacerla en casa de manera sencilla y sorprender a tus invitados con algo diferente.
Ingredientes:

  • 1 botella de vino tinto (750 cm3)
  • 80/100 gr de azúcar morena negra
  • 4 vainas de cardamomo
  • 6 clavos de olor
  • 2 estrellas de anís
  • 2 ramas de canela
  • 1 pizca de nuez moscada rallada
  • 1 limón
  • 1 naranja
  • jengibre (opcional)

Elaboración:
En una olla coloca las especias, con la piel del limón y la naranja y el azúcar negra a fuego lento. Dejá que las especias y las pieles suelten los aromas y el azúcar se vaya caramelizando. Para que no se pegue, añadir un chorrito de vino (lo justo para que cubra el azúcar).
Cuando el azúcar esté disuelto, añadir el resto de vino y colocar a fuego lento durante media hora. Es importante que el vino no llegue a hervir.
Comprueba el azúcar, por si lo queres más o menos dulce.
Retíralo del fuego y dejalo reposar.
Servilo muy caliente con una rojada de naranja en cada vaso. 

¿Cómo conservarlo?:
Si te sobra o querés tenerlo listo con anticipación, podés colarlo para retirar las especias y guardarlo en una botella de vidrio limpia en la heladera.
Cuando quieras volver a disfrutarlo, solo tenés que calentarlo suavemente a fuego bajo.

Y ahora sí, solo o en compañía... a disfrutar el placer de calentarse con una buena taza de vino caliente!